Noruega ha destinado 3.940 millones de coronas noruegas, unos 428 millones de dólares, a financiar dos proyectos piloto de energía eólica marina flotante. Los fondos serán canalizados a través de Enova, una agencia gubernamental que promueve el desarrollo de nuevas tecnologías y soluciones energéticas.
El anuncio, realizado el 30 de octubre de 2026, contempla la instalación de aerogeneradores marinos de gran potencia durante los próximos cinco años. Con estas iniciativas, el país busca comprobar el rendimiento de nuevas tecnologías y encontrar formas de reducir los costes de generación eléctrica en alta mar.
Enova financiará dos proyectos de energía eólica marina flotante
Las ayudas se distribuirán entre dos empresas noruegas, Fortius Offshore Wind AS recibirá 2.000 millones de coronas noruegas, mientras que Fram Wind Solutions AS obtendrá 1.940 millones de coronas para desarrollar su respectivo proyecto de demostración.
De acuerdo con la información publicada, ambas compañías tienen previsto instalar dos aerogeneradores marinos de 18,5 megavatios (MW) cada uno. Hasta el momento, no se han detallado las ubicaciones de los proyectos ni las características específicas de las tecnologías que utilizarán.
Las instalaciones deberán desarrollarse durante los próximos cinco años, en ese tiempo, las empresas pondrán a prueba soluciones que buscan mejorar el desempeño técnico y económico de los sistemas eólicos flotantes.
La experiencia obtenida será importante para conocer cómo funcionan estas tecnologías en condiciones reales y evaluar su aplicación en futuros desarrollos de mayor tamaño.
Los aerogeneradores producirían electricidad para 15.000 hogares
En conjunto, los proyectos contemplan una producción anual estimada de 0,3 teravatios-hora (TWh), según Enova, esta cantidad de electricidad equivale aproximadamente al consumo anual de 15.000 hogares.
Se trata de una previsión de generación que dependerá de la puesta en funcionamiento de las instalaciones y de su rendimiento operativo.
A diferencia de los parques eólicos marinos convencionales, que utilizan estructuras fijadas directamente al fondo del mar, la tecnología flotante instala los aerogeneradores sobre plataformas sostenidas por sistemas de flotación y amarre.
Esta configuración permite aprovechar los recursos eólicos en aguas más profundas, donde la construcción de cimentaciones fijas resulta técnicamente compleja o demasiado costosa.
Por ello, la energía eólica flotante representa una alternativa para ampliar las zonas disponibles para la generación renovable en alta mar.
Reducir los costes de generación es el principal desafío
El propósito de las ayudas no se limita a incorporar nueva capacidad de generación eléctrica, Noruega busca comprobar si las tecnologías que se pondrán a prueba consiguen reducir los costes asociados al desarrollo y funcionamiento de parques eólicos flotantes.
Los proyectos piloto permitirán analizar el comportamiento de los equipos, identificar posibles mejoras y reunir información técnica antes de avanzar hacia instalaciones comerciales de mayor escala.
Desde Enova consideran que alcanzar un nivel de costes competitivo sería un avance importante para promover el uso de esta tecnología en el sector energético.
Actualmente, la energía eólica marina enfrenta dificultades relacionadas con las elevadas inversiones iniciales, los costes de financiación y la complejidad de instalar y mantener grandes estructuras en el mar.
En el caso de los sistemas flotantes, estos desafíos adquieren especial importancia debido a las exigencias técnicas de las plataformas, los amarres y las conexiones eléctricas submarinas.
Por esta razón, probar nuevas soluciones antes de extender su aplicación comercial resulta fundamental para determinar su viabilidad económica.
Noruega apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías eólicas
Con esta inversión, Noruega refuerza su apuesta por la invención en energía eólica marina flotante y por el desarrollo de tecnologías que permitan aprovechar los recursos renovables disponibles en aguas profundas.
Los proyectos de Fortius Offshore Wind y Fram Wind Solutions servirán para evaluar distintas soluciones en condiciones de operación reales y obtener información sobre sus costes y rendimiento.
Durante los próximos cinco años, los avances de ambas iniciativas permitirán conocer mejor las posibilidades de esta tecnología y los obstáculos que todavía deben superarse.
Los resultados serán determinantes para comprobar si la energía eólica marina flotante logra reducir sus costes y convertirse en una alternativa más competitiva para la generación de electricidad renovable a gran escala.