El Consejo Mundial de la Energía Eólica (GWEC, por sus siglas en inglés) y más de 50 empresas y organizaciones vinculadas a la eólica marina flotante han reclamado una actuación coordinada de los gobiernos y la industria para acelerar la comercialización de esta tecnología.
Esta petición se recoge en la Declaración de Acción para Acelerar la Eólica Flotante, acordada por el Floating Wind Industry Accelerator (FWIA), tras diez meses de consultas con las partes interesadas de toda la cadena de valor mundial.
El GWEC creó el FWIA en diciembre de 2025, reuniendo a promotores, fabricantes, proveedores, inversores, aseguradoras y expertos técnicos. El grupo ha identificado tres ámbitos de actuación conjunta: reducir los costes de la eólica flotante, ampliar el acceso a la financiación y los seguros, y desarrollar las cadenas de suministro, las infraestructuras y la estandarización.
La iniciativa tiene como objetivo ayudar a que los primeros proyectos de eólica flotante a escala comercial alcancen las decisiones finales de inversión (FID) antes de 2030 y respaldar la expansión del sector durante la década siguiente.
«El éxito futuro de la eólica flotante exige que los gobiernos trabajen codo con codo con la industria para aprovechar las oportunidades que tenemos ante nosotros. Si actuamos de forma colectiva y decidida, podremos avanzar más rápido y contribuir a movilizar miles de millones de euros en futuras inversiones en el sector», afirmó Michael Hannibal, presidente del GWEC.
Una de las principales recomendaciones de la declaración de acción es que los gobiernos conviertan los objetivos de eólica flotante en una cartera de proyectos financiables mediante calendarios de subastas fiables, mecanismos de ingresos adecuados y decisiones oportunas sobre puertos, conexiones a la red y concesión de permisos.
El FWIA también pidió establecer sistemas de subastas que prioricen la viabilidad de ejecución y la capacidad de financiación de los proyectos, mecanismos de ingresos que reflejen sus costes y medidas para abordar los cambios que se produzcan después de las subastas por causas ajenas al control de los promotores. Asimismo, instó a los gobiernos a combinar la financiación pública con el capital privado para reducir los riesgos de los proyectos y los costes de financiación.
El grupo señaló que los gobiernos también deberían invertir en las infraestructuras portuarias y de conexión a la red necesarias para el desarrollo del sector, establecer objetivos nacionales claros para las cadenas de suministro y crear unas condiciones de mercado previsibles que favorezcan la inversión en la fabricación y en otros eslabones de la cadena de suministro.
Según el GWEC, países como el Reino Unido, Francia, Noruega, España, Portugal, Corea del Sur y Japón han establecido objetivos de eólica flotante que suman alrededor de 90 GW de capacidad para 2045.
Actualmente, hay en funcionamiento en todo el mundo proyectos de demostración de eólica flotante que suman alrededor de 370 MW, mientras que los proyectos con contratos de compraventa de energía o de adquisición de producción (offtake) en vigor alcanzan aproximadamente los 2 GW. Se prevé que otros 5,5 GW se oferten en próximas subastas en Francia, Irlanda, Noruega, Corea del Sur y el Reino Unido.
A principios de este año, la organización mundial también instó a los gobiernos de todo el mundo a acelerar el despliegue de la energía eólica marina y a considerar sus proyectos como infraestructuras energéticas críticas. Asimismo, advirtió de que es necesario acelerar el desarrollo de estas instalaciones para reforzar la seguridad energética y reducir la exposición a futuras perturbaciones de los mercados energéticos.